
LOS 100 PRIMEROS DÍAS
Por OMAR SABAT GUZMÁN
Concejal de Valdivia
Culminado los 100 primeros días de gobierno de la Sra. Bachelet, y ante el pretencioso anuncio de que las 36 medidas que se autoimpusieron como meta habían sido cumplidas, queda claro que no hay una autocrítica de parte del Gobierno, o bien pretenden hacernos creer que han tenido un buen desempeño, haciendo oídos sordos a los acontecimientos del país.
Claramente no pueden darse por exitosas 36 medidas, por el sólo hecho de haber presentado un proyecto o una ley en el Parlamento. De todas ellas, sólo 9 han sido aplicadas efectivamente, y las otras se encuentran en trámite legislativo, aplicadas a medias, o sin que se sepa en que estado están.
Durante estos 100 días de gobierno han quedado al descubierto falencias que no pueden dejarnos indiferentes, porque afectan áreas tan trascendentes como la educación, la seguridad ciudadana, la vivienda y la salud, mientras que la ciudadanía sigue a la espera de soluciones concretas a sus demandas. Durante mucho tiempo, la maquinaria informativa oficial nos hizo creer que no existían problemas, que “estamos bien”. Los hechos nos han ido demostrando lo contrario.
La Concertación ha estado a la cabeza del país durante 3 períodos consecutivos. Hoy, estamos comenzando el cuarto período y este Gobierno tampoco ha dado señales que indiquen que darán solución a los conflictos que aquejan al país. Han desestimado los reclamos de la clase media y de los más pobres, que se han visto cada vez más afectados por las decisiones que toma el Ejecutivo.
Muchas son las justificaciones que dan, a la hora de rendir cuentas ante las cosas que no han resultado, o lo que no se ha hecho. Entre ellas fácil es echarle la culpa a la oposición, porque no apoya sus propuestas. Pero la verdad es lapidaria: tienen y han tenido, como conglomerado, la mayoría necesaria en el Parlamento para aprobar, modificar y crear las leyes que estimen necesarias.
En el plano local, las cosas no han sido diferentes. Hace algunas semanas asistimos al desagradable espectáculo que daba el SERVIU, al postergar la entrega de viviendas a los pobladores de los campamentos de nuestra ciudad. Les hicieron desarmar sus mediaguas, y a última hora les informaron que el proceso iba a ser nuevamente retrasado. Se utilizó un tema tan sensible, como lo es para todas estas familias humildes tener su vivienda propia, con el propósito de obtener dividendos electorales. Durante la campaña recién pasada candidatos de Gobierno les prometieron a los pobladores la entrega de sus casas en un plazo que nunca se cumplió.
Ahora, cuando el proceso de traslado de los campamentos ya ha finalizado, con un mes de retraso a lo que estaba previsto en un principio, se evidencian graves problemas como deficiencia en el relleno en donde se construyó, lo que ha desencadenado el colapso de las alcantarillas las que han sido rebasadas por el agua, inundando las calles de la nueva población con aguas servidas y barro.
Tampoco estuvimos ajenos al movimiento estudiantil, porque durante estos 16 años el Estado ha traspaso la responsabilidad de la calidad de la educación a las Municipalidades, sin que éstas tengan los recursos necesarios para cubrir todas las falencias.
Es indignante, que en estos 100 días de Gobierno no se haya dado ninguna señal que alivie los bolsillos de la clase media, que se ha visto afectada por el alza de precios de los combustibles, habiendo nula voluntad política de parte del Estado, para rebajar el alto impuesto que afecta directamente a los sectores medios y más necesitados del país.
Es de esperar que este Gobierno recupere el control de su agenda política, y que de paso incorpore los problemas que afectan realmente a todos los chilenos, anticipándose a los conflictos sociales.







