martes, junio 20, 2006


Soy Omar Sabat Guzmán, tengo 29 años y hace poco más de un año, seis mil dos electores me entregaron su confianza al votar por mí, lo que me permitió ser elegido como Concejal de Valdivia, obteniendo la tercera mayoría.

El desafío de representar a los valdivianos, incluso a aquellos que no votaron por mí, dentro del Concejo Municipal es enorme. Más aún al ser el Concejal más joven en la historia de la ciudad. Como tal, quiero demostrarles con mi trabajo, que los jóvenes sí podemos tomarnos las cosas en serio, y tenemos mucho que aportar en el servicio público.

Afortunadamente, para enfrentar esta tarea, he tenido desde siempre el apoyo y el ejemplo de mis padres, que han dedicado toda su vida a ayudar y trabajar por la comunidad. Ellos han sido sin duda, los pilares fundamentales al momento de elegir este camino. Me enseñaron que, más allá de los colores políticos, existe la vocación de servicio público, y que al momento de ayudar no se debe hacer distinción alguna.
Al asumir el reto de ser candidato a Concejal, la única promesa que hice durante mi campaña y que he mantenido hasta ahora, fue la de no comprometerme con lo que no voy a poder cumplir. Dedicarme a trabajar en terreno y directamente con los vecinos y las organizaciones comunitarias. Y eso es lo que he estado haciendo.

Actualmente integro las comisiones de educación; salud y medio ambiente; deporte y recreación; industria, comercio y turismo y finanzas.

Creo que es importante mantener informada a la comunidad de las gestiones que realizamos como Concejo Municipal, de ahí nace la idea de escribir esta columna.

No muchos tienen claro cuál es la función de un Concejal. En el papel, es un fiscalizador de la gestión del Alcalde, y puede aportar ideas dentro del Concejo, en diversas áreas, tales como salud, educación, deportes, seguridad ciudadana, entre otras. Cada Concejal puede participar en la o las áreas que desee.

En lo práctico, estoy convencido que mi deber es estar en permanente contacto con las juntas de vecinos y organizaciones sociales, porque es la única manera de saber cuáles son sus necesidades.
Mi idea de hacer política no tiene que ver con esa imagen de antaño, del político que resuelve los problemas sin moverse de detrás de su escritorio. Mi compromiso con la comunidad es atender sus inquietudes, visitarlos en terreno y conocer cuáles son los problemas que los aquejan, y hacer todo lo posible para darles una solución, sin prometerles lo que no voy a poder cumplir.
Mi mayor desafío, en estos tres años que me quedan como Concejal es ser la voz que los representa en el municipio.