martes, agosto 22, 2006

DISCAPACIDAD: UN TEMA PENDIENTE
por Omar Sabat Guzmán
Concejal de Valdivia

La discapacidad física o mental de las personas es un tema que no debe dejarnos indiferentes. Frecuentemente escuchamos voces que se levantan a favor de mejorar las condiciones laborales o de vida de estas personas pero luego, con el pasar de los días, éstas se sumergen en el olvido quedando todo en no más que buenas intenciones. Los chilenos, como sociedad, aún no hemos aceptado integrarlos realmente haciéndolos parte activa de la comunidad y es más, les hemos puesto trabas no sólo en la forma en la que hemos construido las ciudades y su entorno, sino también a la hora de darles una oportunidad para que se desarrollen tanto en lo personal como en lo laboral.
Pese a que una ley obligó a todos los recintos públicos a implementar accesos especiales o rampas que les permitan un ingreso más simple a estos lugares, basta con dar una vuelta por el centro de la ciudad para darse cuenta que en el tema de integración, aún nos falta mucho por avanzar.
Y si hablamos de trabajo se hace aún más complicado. Son pocas las empresas públicas y privadas que no se fijan en el aspecto físico a la hora de contratar personal, como si esto fuera una garantía de un buen desempeño laboral.
Si a la discapacidad le añadimos una condición social y económica vulnerable, tenemos una combinación que se hace difícil de sobrellevar. Más aún, uno de los factores que influye en la entrega de una pensión de invalidez tiene que ver con la encuesta Cas, la que no considera la discapacidad como un factor relevante a la hora de priorizar las necesidades de las personas.
Para lograr conseguir una pensión de discapacidad, la ley establece que la persona afectada debe postular a través del departamento social de la municipalidad, acreditando los requisitos de indigencia y el ingreso de cada uno de los integrantes de la familia, además del puntaje de la Ficha Cas, que no debe exceder los 550 puntos. Todo esto se añade a un certificado médico en el que debe constar que la persona tiene un 75% de discapacidad. Sólo así se puede pensar en acceder a este beneficio, y ni siquiera en este caso se está absolutamente seguro de que va a ser beneficiado, puesto que es el COMPIN la entidad que da el visto bueno final al proceso.
Como Concejal he conocido de cerca a personas, que pese a tener una discapacidad importante que les impide trabajar, se les ha negado el beneficio de la pensión por tener un puntaje Cas alto, o porque la discapacidad no alcanza a los 2/3 que establece la ley. En estos casos, quedan absolutamente desprotegidos ante una sociedad que les impone condiciones hasta para asistirlos económicamente.
Me parece que, como sociedad, debemos darle de una vez por todas al tema, la importancia que merece. Debemos garantizarles y entregarles los espacios necesarios para que puedan desarrollarse en conjunto con nosotros.